La fuerza brota de la humildad y la ternura.

Ioseph
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El Santo Padre, el Papa León XIV, lideró una emotiva celebración eucarística en la icónica Plaza de San Pedro, marcada por el Jubileo de la Devoción a María. Durante su homilía, Su Santidad reafirmó con convicción que Jesucristo es el pilar central de la fe cristiana.

“Nuestra fe, inspirada y fortalecida por la devoción a la Santísima Virgen, encuentra su esencia y su propósito en Jesucristo”, declaró el Sumo Pontífice.

El evento contó con la solemne exposición de la venerada imagen de la Virgen de Fátima, que fue trasladada en procesión hasta la Plaza de San Pedro desde la Iglesia de Santa Maria en Traspontina. El Papa León XIV destacó la profunda conexión entre la devoción mariana y el anuncio del Evangelio, subrayando cómo honrar a María nos acerca a Jesús.

“Al profesar un amor sincero hacia María de Nazaret, nos unimos a ella en un camino de seguimiento de Jesús. Ella es nuestra guía, que nos enseña a dirigir nuestra mirada hacia Él, a meditar en sus enseñanzas y a reconocer la presencia constante del Cristo Resucitado en nuestras vidas, llamándonos a la conversión y al amor”, explicó Su Santidad.

El líder de la Iglesia Católica evocó las inspiradoras palabras del Papa Francisco, plasmadas en su documento apostólico “Evangelii Gaudium”, resaltando la fuerza transformadora de la compasión y la ternura.

“Cada vez que volvemos nuestra mirada a la Virgen María, nuestra fe se renueva en el poder sanador y transformador de la compasión y la ternura. A través de ella, comprendemos que la humildad y la dulzura no son signos de debilidad, sino la manifestación de una fortaleza auténtica que no necesita someter a otros para sentirse plena.”


Papa León XIV: Un Llamado Urgente a la Paz Global y Regional

Después de la tradicional oración del Ángelus, el Papa León XIV dirigió un sentido y urgente llamado a la comunidad internacional para intensificar los esfuerzos en la consecución de una paz “justa, duradera y fundamentada en el respeto mutuo”, haciendo especial hincapié en la necesidad de resolver el conflicto entre Israel y Palestina.

“En estos últimos días, los avances hacia un proceso de paz han generado un nuevo aliento de esperanza en Tierra Santa. Aliento firmemente a todas las partes involucradas a perseverar con determinación en el camino emprendido, buscando una paz equitativa, perdurable y que garantice las aspiraciones legítimas del pueblo israelí y del palestino”, afirmó el Santo Padre.

El Papa León XIV reiteró que la verdadera y única fuente de “la paz para la humanidad” reside en Dios.

“Elevamos nuestras súplicas a Dios, fuente inagotable de paz para la humanidad, para que sane todas las heridas. Con Su divina asistencia, confiamos que se alcance lo que hoy parece humanamente inalcanzable: la comprensión de que el otro no es un adversario, sino un hermano al que debemos mirar con compasión, perdonar generosamente y ofrecer la oportunidad de la reconciliación”, concluyó Su Santidad.

En un gesto de cercanía y solidaridad, el Papa León XIV expresó su apoyo al Perú, nación que atraviesa un momento de significativo cambio político y transición.

“Acompaño con profunda atención y oración al querido pueblo peruano en esta coyuntura de transición política. Ruego fervientemente para que el Perú pueda continuar su camino hacia la reconciliación, el diálogo constructivo y la unidad nacional, fortaleciendo así su futuro”, manifestó el Sumo Pontífice.

OdL

aDB

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