Bulgaria impulsa una vanguardista estrategia de digitalización con una meta clara: para 2030, cada ciudadano búlgaro dispondrá de una cartera electrónica en su dispositivo móvil. Esta ambiciosa propuesta gubernamental no solo busca agilizar el acceso a los servicios estatales, sino también consolidar la alineación con los objetivos de la Unión Europea en materia de una identidad digital unificada y segura para todos sus miembros.
Hacia una Identidad Digital Europea Común: El Futuro de la Ciudadanía Digital en Bulgaria
Esta iniciativa representa un pilar fundamental dentro de la Estrategia Nacional de Transformación Digital, proyectada para el periodo 2026-2030. La nueva cartera digital funcionará como un centro neurálgico para la identificación electrónica. Permitirá a los ciudadanos realizar una amplia gama de trámites, almacenar de forma segura sus documentos oficiales y verificar de manera eficiente información personal y profesional, revolucionando la interacción con la administración.

El sistema se integrará armoniosamente con el marco europeo de identidad digital, conocido como eIDAS 2.0. Este reglamento exige que todos los estados miembros de la UE ofrezcan una solución de identidad digital certificada a más tardar en 2026. La visión es clara: cada ciudadano podrá emplear su credencial digital tanto en Bulgaria como en cualquier otro país de la Unión Europea. Las autoridades búlgaras aspiran a que el teléfono móvil se convierta en una extensión indispensable de la identidad personal, simplificando gestiones diarias y garantizando una perfecta interoperabilidad entre servicios públicos y privados.
Esta transformación digital promete una notable agilización de los procedimientos administrativos, una reducción significativa de la dependencia de los documentos físicos y una mejora sustancial en la seguridad de la transmisión de datos sensibles. Facilitará, además, que los ciudadanos búlgaros accedan a servicios digitales en otros países europeos sin la engorrosa necesidad de múltiples registros. Un aspecto crucial de esta nueva identidad digital es el empoderamiento del ciudadano, quien tendrá control total sobre los datos que comparte y con quién los comparte, un factor clave para generar confianza y disipar cualquier preocupación sobre vigilancia o vulneración de la privacidad.
Retos Pendientes para Bulgaria en la Digitalización de la Identidad
A pesar de los ambiciosos planes y los evidentes avances, Bulgaria se enfrenta a desafíos considerables. El país aún presenta un rezago en la adopción generalizada de sistemas de identidad digital en comparación con otras naciones europeas, y carece de un marco legal suficientemente robusto que regule la operatividad de estas nuevas tecnologías.

Expertos en tecnología subrayan que la plena realización de este proyecto exige que el Estado garantice la máxima ciberseguridad, promueva la transparencia administrativa y establezca un organismo de supervisión independiente con autoridad para salvaguardar la información personal de los ciudadanos. Otro factor crítico a abordar es la brecha digital. Dado que una parte de la población búlgara puede no disponer de dispositivos actualizados o acceso a internet confiable, el Gobierno deberá implementar estrategias efectivas para asegurar que esta transformación sea verdaderamente inclusiva y no deje a nadie atrás.
Si bien el plan oficial contempla la disponibilidad generalizada de la cartera digital, aún no se ha determinado si su adopción será legalmente obligatoria. No obstante, ante el imparable avance de la digitalización estatal, es altamente probable que su uso se convierta progresivamente en una necesidad práctica, casi indispensable, para acceder a trámites esenciales y beneficiarse de servicios públicos.
aDB


