Papa León XIV: Un Poderoso Llamado a la Unidad Cristiana en Iznik, Cuna del Concilio de Nicea
El Sumo Pontífice León XIV ha pronunciado un inspirador discurso centrado en la fraternidad y la unidad entre las diversas ramas del cristianismo. Su visita a Turquía coincide con la trascendental conmemoración del 1700 aniversario del histórico Concilio Ecuménico de Nicea, un hito fundamental que definió pilares doctrinales esenciales para la fe cristiana.
En un emotivo acto, el Papa visitó Iznik, la antigua Nicea, situada al sur de Estambul. Allí, rindió tributo a los vestigios de una basílica del siglo IV, sumergida en las aguas, elevando una solemne oración en compañía de distinguidos líderes religiosos de las iglesias ortodoxas y protestantes. Este gesto simboliza la esperanza de reconciliación y el camino hacia una Iglesia unida.
Superando las Divisiones: El Poder de la Fraternidad para Alcanzar la Unidad Cristiana
El máximo líder de la Iglesia Católica hizo un enfático llamado a rechazar categóricamente cualquier intento de instrumentalizar la religión como justificación para la guerra o la violencia. Asimismo, condenó con firmeza el fundamentalismo y el fanatismo en todas sus nefastas manifestaciones, promoviendo un mensaje de paz y entendimiento mutuo.
Durante una ceremonia cargada de profundo simbolismo, el Papa León XIV instó a la comunidad cristiana global a cultivar activamente la “búsqueda de la fraternidad”. Subrayó la importancia de trabajar unidos para “superar el escándalo de las divisiones” que aún fracturan al cristianismo, alimentando así el anhelo universal de unidad. “Existe una hermandad universal, que trasciende las barreras de la etnia, la nacionalidad, la religión o la opinión”, declaró el Pontífice, dirigiéndose a representantes de 28 confesiones cristianas distintas, durante la segunda jornada de su primer viaje apostólico.
A las serenas orillas del lago Iznik, los asistentes recitaron juntos el Credo de Nicea. Este texto, fundamental y universalmente reconocido por millones de cristianos, fue el resultado del concilio celebrado en el año 325, que reunió a cerca de 300 obispos procedentes de todo el vasto Imperio Romano.
A pesar de las históricas diferencias doctrinales y la profunda escisión entre las Iglesias de Oriente y Occidente, marcada por el Gran Cisma de 1054, católicos y ortodoxos mantienen un diálogo constante y fructífero, junto con celebraciones ecuménicas conjuntas que fortalecen los lazos de unidad.
La emotiva ceremonia estuvo realzada por oraciones en diversos idiomas y por conmovedoras interpretaciones de cantos polifónicos y bizantinos. El evento fue presidido por Su Beatitud Bartolomeo I, Patriarca de Constantinopla, una figura de inmensa autoridad e influencia en el mundo ortodoxo.
Calurosa Acogida y Mensajes de Esperanza para la Comunidad Cristiana en Estambul
Previamente, el Papa León XIV, de ascendencia estadounidense y peruana, fue recibido con excepcional calidez y entusiasmo por cientos de fieles en la emblemática catedral del Espíritu Santo de Estambul. Muchos de ellos madrugaron para ser testigos de su llegada, manifestando su fervor con cantos y efusivos aplausos, demostrando la profunda conexión y el cariño que inspira su pontificado.
Visiblemente conmovido por la cálida bienvenida, el Obispo de Roma compartió palabras de aliento y esperanza dirigidas a sacerdotes y feligreses. Destacó la importancia de “la lógica de lo pequeño” como la verdadera fuerza transformadora de la Iglesia católica, especialmente en contextos donde los cristianos pueden experimentar sentimientos de exclusión o marginación.
Durante su estancia en Estambul, el Sumo Pontífice también realizó una conmovedora visita a la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres. Allí, exaltó el incalculable valor de las personas mayores, considerándolas un tesoro de sabiduría para toda la sociedad. Expresó su sincera gratitud a las religiosas, al personal y a los residentes por su incansable entrega y dedicación, reconociendo su labor esencial.
A su regreso a la ciudad, el Pontífice sostuvo un encuentro privado con obispos y sacerdotes del país. En esta reunión, se abordaron de manera reflexiva las profundas raíces de la fe cristiana, el papel crucial de las comunidades pequeñas en la evangelización, y los desafíos teológicos y pastorales que enfrentan en la actualidad.
Este sábado, el Papa tiene programada una visita a la majestuosa Mezquita Azul, una joya arquitectónica del siglo XVII construida sobre el antiguo emplazamiento del palacio imperial bizantino. Posteriormente, oficiará una gran misa que congregará a aproximadamente 4 mil fieles, un evento de gran magnitud espiritual.
La llegada del Papa León XIV a Turquía, el pasado jueves, marcó el inicio de su primer viaje al extranjero. Durante su estancia, fue recibido por el presidente islamoconservador Recep Tayyip Erdogan en Ankara, un encuentro diplomático de gran relevancia. Su itinerario pastoral continuará con una esperada visita al Líbano, programada de domingo a martes, donde se espera siga inspirando mensajes de paz y unidad.
Con esta visita, León XIV se une al selecto grupo de cinco Papas que han visitado Turquía a lo largo de la historia: Pablo VI en 1967, Juan Pablo II en 1979, Benedicto XVI en 2006 y Francisco en 2014. Cada uno de ellos ha contribuido a fortalecer los lazos de diálogo y entendimiento entre las diferentes confesiones y culturas.

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