La nación argentina se encuentra sumida en profunda consternación tras la trágica muerte de Luna Giardina y su madre, Mariel Zamudio. Ambas fueron halladas sin vida el pasado sábado en su domicilio de Villa Rivera Indarte, Córdoba, víctimas de disparos fatales.
Antes de este terrible suceso, Luna había recurrido a las redes sociales para denunciar el presunto maltrato sufrido a manos de su expareja, Pablo Laurta, padre de su hijo de cinco años, Pedro. Tras el doble feminicidio, las autoridades fueron informadas no solo del crimen, sino también de la desaparición del menor, presuntamente sustraído por su padre tras cometer el atroz acto.
Las investigaciones posteriores desenterraron mensajes cruciales compartidos por Luna Giardina en plataformas digitales, evidenciando la violencia que soportaba y el entorno perjudicial en el que se encontraba junto a su pequeño hijo.

¿Qué comunicó Luna Giardina antes de su trágico fallecimiento?
A principios de este año, a través de su perfil de Facebook, Luna compartió una reflexión que, a la luz de los devastadores acontecimientos, ha alertado a las autoridades sobre la presunta agresión sufrida por Luna Giardina a manos de Pablo Laurta, padre de su hijo.
Una de sus conmovedoras publicaciones manifestaba:
Todo aquel que presenta rasgos psicopáticos, es un homicida.
Adicionalmente, apenas cinco días antes de ser encontrada sin vida junto a su madre, Luna escribió un mensaje de advertencia: “Para preservar tu bienestar mental, rechaza rotundamente las señales ambiguas de los demás”. Otro texto reciente señalaba una dura realidad: “Las madres no tienen alternativa”, acompañando una emotiva reflexión sobre la “cosa más hermosa” en referencia a su hijo de cinco años.
La última entrada de Luna Giardina celebraba un importante logro académico en sus estudios universitarios de agronomía. La joven, de 24 años, expresaba su alegría: “Vamos por buen camino. Qué emoción es sentirse así de feliz. Lo que está destinado para uno, finalmente llega. Agradecida con la vida”.

Reportes previos de violencia y alertas ignoradas
Las indagaciones revelan que Luna Giardina ya había presentado denuncias previas en Uruguay. En ellas, detallaba cómo Pablo le había intentado estrangular, lo que la impulsó a buscar un nuevo comienzo en Córdoba para garantizar su seguridad y la de su hijo. Según reportes de medios locales, Luna contaba con un “botón antipánico” para solicitar ayuda inmediata, un dispositivo que, lamentablemente, no pudo utilizar el fatídico día.

Se informa que vecinos atestiguaron y poseían grabaciones de Luna Giardina pidiendo auxilio ante el constante acoso y hostigamiento que sufría, tanto ella como su madre, por parte de Pablo Laurta. Las investigaciones apuntan a que Laurta participaba en colectivos o foros misóginos con posturas antifeministas, como el grupo “Varones Unidos”.
La huida de Laurta con el pequeño de cinco años activó la búsqueda bajo la “Alerta Sofía”, un crucial mecanismo de protección infantil en Argentina. Finalmente, las fuerzas de seguridad de Córdoba y Entre Ríos lograron un exitoso rescate del menor, ileso, y la detención de Pablo en un hotel de Gualeguaychú.
aDB


